Empezó con una conversación incómoda
En 2019, uno de nuestros fundadores tuvo una reunión con su padre, diseñador gráfico autónomo durante 32 años. Le preguntó cuánto cobraría de pensión. La respuesta fue devastadora: 680€ mensuales.
Tres décadas de trabajo. Cientos de clientes satisfechos. Miles de proyectos completados. Y al final, una pensión que apenas cubría el alquiler.
No fue negligencia. Fue desconocimiento. Nadie le había explicado que cotizar por la base mínima tenía ese precio a largo plazo. Nadie le había mostrado alternativas viables para complementar su pensión pública.
Esa conversación fue el inicio de polish-vault.